martes, 14 de febrero de 2012

Panorama y retos económicos de América Latina para el 2012.


Las economías de américa Latina han mostrado  capacidad de resistencia
A los efectos de la crisis financiera de 2008-2009, y su recuperación ha sido más rápida que en otras regiones del mundo, incluyendo los países de la OCDE. Que nuevamente recrudece su crisis a finales del 2011, principalmente en la zona euro.

América Latina en conjunto crece a buen ritmo aunque con notables  diferencias entre los países. La estabilidad macroeconómica constituye el trasfondo de  cómo transformar al estado en una palanca para el desarrollo, por tres razones fundamentales:

  1. Porque la estabilidad es un contexto favorable para diseñar y poner en vigencia reformas. 
  2. Porque existen factores en la coyuntura macroeconómica que amenazan la estabilidad actual, si los gobiernos no toman las medidas adecuadas para evitarlos.
  3. Que las buenas condiciones de la que hoy se goza son, atribuibles en parte a las buenas prácticas aplicadas en materia de políticas monetaria y fiscal. 

Se esperaría que varias de estas prácticas macroeconómicas que han sido exitosas pudieran ser institucionalizadas, tal como ocurrió en el pasado con la creación de bancos centrales independientes o la fijación de reglas fiscales en varios países de la región.

Pero el principal desafío para muchas economías de la región es administrar con prudencia este entorno favorable, pero volátil, con la intención de fortalecer el espacio para las políticas y la capacidad de respuesta macroeconómica,  como también brindar un ambiente de estabilidad y predicción de las finanzas públicas con el propósito de avanzar en la adecuación de infraestructura, educación e innovación, lo que permitirá sin duda crecer más y mejor en el largo plazo. Este mayor crecimiento potencial es necesario para que el fuerte crecimiento de la demanda interna no genere inestabilidad del nivel de precios.

En el corto plazo, la economía internacional continúa siendo la principal fuente de potenciales shocks para américa Latina. Los actuales problemas en la zona euro y en Estados Unidos podrían provocar desequilibrios en el sistema financiero internacional que abarquen a los mercados emergentes.
Una reversión en los flujos de capitales puede ocasionar fluctuaciones elevadas en los tipos de cambio, con efectos disruptivos sobre la economía real.

Sin duda el creciente peso relativo de china en las relaciones comerciales latinoamericanas fue uno de los factores que coadyuvó a la rápida recuperación de las economías de la región.

Sin embargo, este aumento del comercio con el gigante asiático aumento la sensibilidad de las economías de la región frente a una eventual desaceleración del crecimiento de china. Esta  situación puede provocar una caída de la demanda de productos latinoamericanos y de los precios de las materias primas, lo que afectaría significativamente las cuentas fiscales.

El reto de la región es mantener el buen nivel de crecimiento económico  evitando que la posible recesión económica de los países industrializados  los afecte significativamente, pero además resolver de manera urgente los temas aplazados durante décadas que son fundamentalmente la desigualdad, la falta de oportunidades y la pobreza extrema que en mayor o menor medida están presente en todos los países de la región.

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